I.
Oigo un redoble. No sé de dónde viene. Estoy a punto de irme y me da una especie de desmayo me caigo de espaldas y qué gusto, mucho gusto, tirada en el suelo empiezo a ver el cielo, caída libre con el mundo a tu espalda, sólo el cielo y tú formado parte de él en la ignorancia de los hechos tan sólo una palabra por decir lo que necesito es cerrar la puerta y quedarme fuera estaba la lluvia golpeando lo cristales frágiles eran mis dedos cuando decidí unirme al grupo amigo. Fue entonces cuando decidí que quizá sí seguía queriendo salvar el planeta.
II.
No sé por qué, pero siempre que me dicen "lo primero que se te ocurra, yo pienso en saltamontes. La fría hierba del campo hizo que aquella mañana se me erizara el vello y así fue como me cuenta de la belleza. Tenía los cerezos en flor, que sus pétalos caían como confeti degenerándose en tu carne hambrienta. la boca que no da para hablar seca, marchita ajada triste forma de acabar el día. Mañana traerá un nuevo inicio. por fin el fin del fin al fin. (punto)